Inauguración de "Mi gato y el jazz" / Ilustración digital de Titatintero.El Santo Café / Guanajuato,México.
Fuí invitado por la bella Titatintero a escribir un texto, a propósito de su muestra en ese espacio y Ciudad. Pensé introducir a manera de un prólogo-epílogo mi poema a Miles también [ Crisantemos y Espadas ]. Gracias por tan alto honor.
Prólogo
Quiero que esto comience con una declaración. Sin el jazz, todo sería una mierda.
De la mano de Lionel Hampton o Miles Davis, al ritmo de la segregación racial que asoló USA y hasta hace diez minutos,en cualquier lugar del globo, o con el perfecto bucle del soplido de Chet Baker, las manos de Tony Williams o el desgarrador "pizzicato" de Ron Carter, este estilo es un grito, mucho antes que un estilo.
Por cuánto tiempo podemos sobrevivir sin el hálito demencial del jazz en nuestras vidas?Cuanto de mitología o monstruosidad?Será un fluido este jazz que seduce y embriaga?
No tenemos respuestas para estas cosas aún.
Batir palmas, mover el pie, estallar en una danza tribal, cerrar los ojos - abrirlos en realidad - y, soñar con un mundo digno,luchar hasta la muerte por la estética, hacer ese pacto con el diablo, tan necesario, tan fresco, tan angelical, seguramente nos pondrán en el sendero correcto si el jazz entra en nuestras conciencias.
El jazz, amigos mios, tampoco es un estilo sino más bien,una forma de tocar. Me animo a advertir que es también una manera de vivir, de caminar, de ducharse o besar....
Viva Zapata!
Ponele.
Tu peor defecto.-
-Creo que al fín despúes de tanto tiempo encontré tu peor defecto -...
-En serio?, y cual és, mi cielo?..
[ La mira fijo y exclama.].-
- La impuntualidad ,..tu perfecta impuntualidad -
[ Mientras esto dice, la toma de las mejillas y un beso tan breve como reparador es bienvenido y disfrutado intensamente.]
-Te parece?- , pregunta Muriel , con un dejo de sorpresa y complicidad .
- Asi es...porque me doy cuenta ahora que llegaste....demasiado tarde a mi vida.- .
Muriel toma su barco entonces rumbo a Colonia, y Julieta regresa a su Palermo natal.
Ambas, lógicamente, a sus respectivos y dichosos matrimonios.
Ponele.
Crisantemos y Espadas [ Para Miles]
Y en la primavera de la mente absorta y perpleja.
Para todos los dátiles que caen sin misericordia.
Solo un pedazo de brillante bronce alumbra al mundo.
Cuando una fisura en el texto de esa geisha, que hecha todo a perder.
La modernidad en la tumba de Coltrane opta por la soledad del artista.
Y bajo la sombra del níspero irreductible, el jazz universal.
Escupiendo desde el fondo mismo del manantial del deseo.
A oscuras.
Como tu piel
Dorado.
Como tu piel
En el Tercer Mundo el quejido infame.
La crueldad de la guerra y la naturaleza de Tokyo.
Plebeyo felíz en su planeta y el péndulo.
Especie de mártir en la vereda mística del crimen asesino.
Y el calor del crepúsculo hirviendo de groove...
Africa,la trama secreta.Y New York, esperando en Brooklyn.
He incorporado tu acento.Me despido de ella, como todas las mañanas. Con un cachetazo.
No disimulemos entonces el poder letal del fin del siglo.
Confundidos en tono violeta correteando por mis labios.
A oscuras.
Como tu corbata de seda.
Dorado.Como el hálito de Betty.
Demasiada mujer.
Otros en lugar de nosotros.
Amor y poesía, bien abiertas sus piernas.
" We Have never been modern", con el pasado encima.
Mientras los hombres verdaderos desaparecen en sus voces ensangrentadas , y mejillas de obreros destempladas por la lluvia.
Es probable que hoy adopte una nueva forma de caminar.
Es posible que hoy por tu culpa mire mejor.
Es seguro que odie tanto como tu odio odió.
Es necesario hoy soplar de nuevo con el agua al cuello.
Es definitivo mi exitoso paso al más allá.
Hedor de muerte cuando las sombras se marchan rumbo al muelle.
Y toda aspereza determina el ocaso del presente marchito.
Es un ruido metálico poniendo en claro con firmeza
Que mal hecho este puto mundo está.
Y respiro anhelante de pié frente a mi lápida
Escrita en ella fecha y hora.
Ante el aplauso del vecindario,caminando vigilante.
Dos minutos antes de mudarse al Detroit en ruinas.
No quedan ahora ojos tristes en la desesperanza.
Si dientes blancos, reluciendo en el callejón.
Sitiados como estámos por el infinito, cada frase muta en monstruo oscureciendo al placer.
Y todo esto por tu culpa.
Maldito Miles que me has hecho bien.
Maldito hijo de puta que me has salvado.
Buenos Aires, 31 de Agosto del año que viene.
Ponele.
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