18:33

Nuevo Testamento




Día 5. El mes bien puede ser Mayo. 10 AM. La sombra del níspero nos cubre. En el patio. Me mira fijo y le confieso...


para mi, te cuento, esto es madurez
del tiempo, de magnolias sobre el aljibe
de pocas  palabras adecuadas;
y respiro...
lentamente
llenando mi aire de pulmones
con fábulas
perfumes
y quimeras despiadadas.

adivino ecos debajo de tu encanto,  chicas; muchachos
ajena textura, culmino un viaje sin retorno
molinos a la vista; habla y respondo
empujo el océano, bajo esos pies
mi alimento,
mi pesar,
mi góndola
un manantial de libros
despertarse y aceptar finalmente al mundo
ella, me tiene en sus brazos
me ofrendó a los brujos de la medianoche
sin embargo, le pido al Señor quitarse esa máscara
levantarse, bailar ajeno a esta fe ciega
deambular maravillado en satisfacción
como si ,desesperadamente, tras un mito griego, encuentro el puente

a partir de mañana, engendro
por las noches, palmas arriba
provoco  ese surrealismo infame
prendes la lámpara, te miro caminar
es lícito proclamar;
que esta vida tiene respuestas
tal vez otro manifiesto
quizás las guirnaldas
ese bienestar del topacio
más aún; equivale mi sentimiento a una profundidad,
a una calculada meditación,
a un destello expresado en notas,
deambulando en el arco iris del terror

el único hombre digno
es aquel que vaga por antologías
aferrado al viento,
es nieve, un aumento de lo perpetuo
son miles de páginas nuevas sin leer
nos bañamos, las gotas tienen pudor por lo nuestro
se dan cuenta de la distancia
de la vida
del rito...




—¿La dejaste ir?
—...Todo sol tiene derecho a su propio atardecer.








 


Marcelo Camisay
Abril de 2015