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Te escribo desde el río.





Vos y yo. Y nadie más.
Despiertos y cautivos del sol.Y me digo que por hoy te he amado suficiente.
Y no me alcanza.
Los dos, extravagantes.Olvidados.
Militantes de vuelta al hogar.
Plegarias a los caídos en Carentán.
Tocando las ochavas penosas con los dedos.
Bebiendo. Riendo. Salvándonos.
Juntos.
A pesar de las tinieblas.
A pesar del río.

En un mar de pocas gotas, poblado por multitudes.
El hielo vasto, enorme, intenso.
Pat toca " Are you going with me", no dejo de sentir esa canción.
Y los dos juntos. Y el cielo.
Nos piden gotas, se las damos.
Aporto mi sudor, vos tus lágrimas. El edificio sus llamas.

Tengo un Dios y no me decido a ser Lázaro.
Entonces, si la primavera huye despavorida, la tranquilidad de una cuerda tiene sentido.
Los dos, en un eterno dolor que se disfruta.
Y el viaje, otro eterno dolor.
Con el viento ancho, y débil. No hay armonía. No tiene precio.
Falta mucho tiempo, el castillo está lejos.
Pero somos obstinados. Comenzamos la marcha.
A pesar de las tinieblas.
A pesar del río.

El diablo muerde todas las piedras que nos arroja.
Y a cada paso, un sabor exquisito de almendras antes del rocío de la tarde.
Y tú aroma a tierra.
Un caballo te espera en la arena del mar.
La plaza está vacía de respuestas. Aplastada por la realidad.
 
Quiero creer que alguna vez se empañaron mis ojos.
Pero la humanidad, la mía, lo desmiente.
Es el éxito de las armas.
Y tu orgullo al llegar.
Otro barniz, otra almeja, otra palabra.
Me quedo mudo, desconcertado.
Porqué decidimos ir a pesar del río?
-Porque se caen los pétalos de miel- , es la respuesta.
–Te acabo de decir que no quiero hablar de eso-.
Y nuevamente a las sábanas.
 
Es olvido.Un cántaro del vino que probamos en la cama, esa cálida tarde.
Lo imagino. Como un peregrino.
Necesitamos granizo, un vaso y una cocina. Hacerlo ahí mismo.
Tomar el sol por asalto. Dar la vuelta, y volver.

Humanos. Sepulturas. Liturgia. Patria mutilada
Jardín. Galope. Rosas con sus correspondientes espinas.
A pesar de las tinieblas.
A pesar del pudor.
A pesar del río.

Cual es la diferencia entre la lluvia y los errores, la palabra y el árbol, la
nieve y un villano, el virtuosismo y la guerra, el dolor y tu pelo?.

Un poeta imperdonable, muerto de risa sobre la tumba de Wilde.
Tengo que recordar la última vez que recordé.
La última polémica, el presagio. Tu última lencería.
Reiniciar el arduo proceso de la seducción.
Esa escalera que no tiene fin....
Sufre ella la agonía de los relojes que marchan, si, ella, tan imponente, tan
hermosa.

Es el libro de mi crepúsculo.
Es la antorcha de la victoria.
Es el río.
Pinto a una mujer con mi garganta. Tengo en mis manos el espejo.
Te escribo desde mi propio éxtasis.
Te escribo desde el clímax que inventé esta mañana.


Terapia de Amor Intensiva. [GC]
Haré lo que me pidas. Haré que me lo pidas.
Abro el libro y en cada página llena la hago vacía.
Una vanguardia bajo el horizonte azul de tu cara.
Me encuentro solo y en las antípodas, los esclavos.
Con el fin explícito de la revolución, tomo tu pelo como trofeo.
En otras palabras, me arranco los ojos.
La tierra tiene ya demasiada indulgencia, demasiado mar.
Demasiada oscuridad.

Leo....
«A falta de sol, aprendo a madurar en el hielo» (HM)
Y entonces la sonrisa rompe todos mis prejuicios.
El taller espiritual abre sus puertas al público incrédulo.
Levantás tu cabeza, y mirándonos, proclamás la libertad de todos los leones....

Vuelvo a la misa de mi alma imperfecta.
Vuelvo al río.
A escribirte.



Marcelo Camisay.
Domingo, 29 de mayo, 2011
Ponele.

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